Hace un mes Vic Rattlehead anunciaba en redes que el final de Megadeth estaba cercano en el horizonte, y que el próximo álbum de Mustaine & Co., a editar el 23 de enero, sería el último de la banda. Menudo bajón. No sé en tu mundo, pero en el mío Megadeth siguen siendo relevantes.
Y, seguramente, si hubieses prestado la suficiente atención a su anterior obra, el inconmensurable “The Sick, The Dying… and The Dead!” (2022), tú también estarías ahí (si lo tuyo es el thrash, claro).
Pero todo tiene su fin, y, tal como dice Dave Mustaine en la nota de prensa que publicó un día después del video-amenaza de Rattlehead, en estos momentos la banda está en disposición de despedirse bajo sus propios términos y, asegura, en muy buena forma. Y no seré yo quien le discuta esto último, que con más de 60 años, y habiendo superado recientemente un cáncer de garganta, luce delgado y con una melena que ya me hubiese gustado a mí tener alguna vez en la vida.

El álbum de despedida llevará por título “Megadeth” y yo al menos espero que sea una especie de “best of” de toda su carrera pero formado sólo con canciones de nuevo cuño; o, mejor aún, un “greatest hits” de su excelso saber-hacer (es decir, thrash metal a la yugular, vertiginoso y punzante).
El viernes salió el primer sencillo/video, “Tipping Point”, y lo dicho en el anterior paréntesis le viene como anillo al dedo. Un temazo que no afloja en ningún momento, con solos frenéticos de la casa, una desaceleración inesperada, y un renacer final que recuerda a los Exodus (subo la apuesta: a los Municipal Waste) más machacones. Ideal para moshear.
Por cierto, hay que ver el buen ojo que tiene Mustaine a la hora de reclutar a sus guitarristas -tras el carioca Kiko Loureiro llega ahora Teemu Mäntysaari, un finlandés con nombre de tienda china que si te llegase a casa no lo devolverías ni con reembolso.
