Empezaré la crónica de COC diciendo que en los 90s si que presté atención a sus discos hoy considerados clásicos como «Delivarance» y » Wiseblood», pero nunca llegué a verlos en directo y les perdí un poco la pista.
Un último gran disco, «Good God/ Baad Man», y su anuncio de una nueva gira me hicieron ponerme al día con su discografía posterior a sus trabajos más reverenciados, así que acudi realmente motivado a disfrutar de una descarga de su Southern Stoner Hard rockero.
Sin embargo, el sonido enmarañado tirando a chapucero no me dejó disfrutar del bolo hasta el último tercio, donde ya puede conectar y disfrutar con la banda, aunque viendo las caras de satisfacción de la mayoría del respetable, diría que fue una apreciación personal
Con todo, el concierto fue bastante extenso (casi 2 horas), así que sólo por disfrutar de sus hits en esos últimos 45 minutos ya valió la pena. Ya han pasado más de 30 años desde «Albatross», «Clean my Wounds» o «Vote with a Bullet», pero las disfrutamos como si estuviéramos en 1996.