20N: nunca más será recordado por la muerte de un ser despreciable, un esputo nauseabundo que hace justo 50 años hizo lo mejor que podía hacer en su miserable existencia: diñarla después de un buena temporada agónica. Eso se acabó, 20N es la fecha en que Deaf Devils lanzan su esperado disco debut, el inicio de la dominación mundial.

El año pasado ya se coló el EP ‘Boom’ entre lo mejor del año en mi lista de favs, pues bien sin duda este disco self-titled reinará en el top del 2025. En tan solo 29 minutos los demonios sordos arrasan con todo y tod@s. En una carrera frenética de punk ‘n’ death pasadísimo de vueltas Lucyfer, Pipe Dead, Eric Von y Kuba asaltan tu estéreo y lo maltran severamente.
Lo advertíamos! Esta debe ser tu maldita nueva banda favorita! Porqué? Pues porqué lo tienen todo: actitud, presencia, talento desbordante y sobretodo unos temones de aúpa.
Parental Control es la primera bofetada destilada en las barricas motörhead-eras, una sorpresa, algo menos espídica que los himnos en los que nos hemos sumergido hasta la fecha nos muestra una faceta más rocker y algo menos energética-hasta-el tuétano pero no por ello menos endiablada.
Segundo round: Tonite. Aquí si, territorio común de los DD’s, monstruoso artefacto propulsado por hectolitros de gasolina de alto octanage! Una locura que aborda la faceta más death n’ punk que nos apabulló desde que nos topamos con estas criaturas.
Seguimos el tortuoso camino que nos lleva a las fauces de Belzebú. Dancing With the Devil retoma las sonoridades de Tonite para llevarnos de la mano del Action Rock más potente a un baile demencial. Sudor, guiños de ojo hellacoptianos y una única verdad: éste álbum se cuenta por cañonazos, verdaderos anthems escupidos a la cara sin remilgos.
Querías una balada para reposar? Nada de eso, fellah! Esto es el primo hermano de Scumbag Millionaire.
No hay tregua ni aire ni momento para el reposo. Getaway te hunde en las cavernas apestosas de azufre. Más oscuro, más denso, más grande, más, más, más! Sin la velocidad anterior pero sin tocar demasiado el freno nos damos de bruces ante un temón muy serio que se alza como uno de los más altos estándares del disco… aunque me temo que lo vamos a repetir a menudo.
Siguiendo la línea anterior y calzándose un poco las botas de Von Hell (RIP) y sus Turbonegro, Lost Control cuenta con una cinética increiblemente bailable, desafiante, suavemente hipnotiznate y demoledoramente cáustica. Quieres más!? Por supuesto nosotros si! Siguamos corriendo electrocutados hacia la Gates of Hell.
Una espeluznante intro con toques bluseros nos desparrama con una línea de bajo demoledora, un riff abortado del vientre de Lilith y una bateria que te drena lo poco que quede de cordura en tu mente. Es que mecagondiós! Bajamos revoluciones para subir intensidades.
Si a partir de aquí podíamos pensar en algun bajón su puto himno apocalíptico Boom arroja una bocanada de ácido que funde todo. Un auténtico rompepistas, destrozacervicales, aniquilador de huesos. Así, punto. Al irresistible riff que se te pega como brea en el cerebro, los gritos de Lucy y la intesidad del resto de demonios hacen de este tema una locura desmedida. At war with Satan, dudes!
Encaramos la parte final. The Offer tiene el jodido comentido de mantener el listón y vaya si lo hace. Tendré que escucharla antes de Boom, porque todo lo que venga después de eso palidece un poco. Pero aún así, esta rola emparentada con Misfits nos arranca el alma de cuajo para hacernos mover los pies con frenesí.
The Deal. A ver qué otra metáfora me invento. Más dead, más punk, más sucio, más rápido. Esto es un tren de carga desbocado comin’ your way. No te apartes, que el impacto va a ser la hostia.
Nos olemos el final del viaje con Lucyfer: velocidad extrema, ritmo machacón, lúbrico beso satánico. Como chuparse los dedos y meterlos en el enchufe. Extasiante.
Sin darnos cuenta llegamos al final de este estroboscópico viaje por el averno. La montaña rusa de Action Rock nos prepara para una última sacudida. Deaf. Otra maravilla que te peina para atrás con toda su ráfaga sónica y una promesa: we are gonna make you deaf. Sordos si, felices también. SPD se declara miembro de la Deaf Devil Army.
Thank Satan for Lucy, Pipe, Kuba & Eric.



