Hace unas semanas ya te expliqué el qué y el porqué de mis elecciones para Sitges 2025, así que esta vez iré al grano. Finiquitado mi paso por la presente edición, ahí van mis sensaciones sobre las 9 películas visionadas:
«Good Boy»
Lo que ha logrado el director -y amo- con el perro protagonista es encomiable, pues lo del chucho es una maravilla. Pero se le ha olvidado un detalle: hacer una película. Sin trama, sin desarrollo y desenlace de una historia, lo resultante es un es un experimento fílmico de 75 minutos con un can subiendo y bajando escaleras, no una película. De ahí que mi nota sea un NC/10.
«Furious»
Una buena ración de mamporros asiáticos de alucinante coreografía fue el remedio perfecto tras el desconcierto perruno. Recibida con extremo entusiasmo por la platea, «Furious» es un producto tan excesivo como mi nota: 9/10.
«We Bury the Dead»
Si el poster de «Good Boy» es engañoso, el de «We Bury the Dead» no se queda atrás. Lejos de ser una cinta de terror, esto es una road movie agridulce aderezada con un cataclismo y un puñado de zombis. A pesar del farol, me ha gustado y esa BSO con Amyl & the Sniffers y ¡Southern River Band! hacen que mi nota suba hasta el 7,5/10.
«It Ends»
«10.000 ratas, 5 gorilas, 50 halcones y 1 humano armado. Escoge dos para defenderte del ataque de los dos restantes«. Con este comecocos empieza y termina, más de 1 millón de km, «It Ends». En medio, 90 minutos de post-adolescentes atrapados en una carretera sin salida (¿y sin fin?). A pesar de la previsible -inevitable, diría yo-repetición de esquemas, entretiene (aunque mi prole, presente en el pase, no opine lo mismo). Se lleva su 7/10.
«Anything that Moves»
Para ir a trabajar o al gimnasio, levantarse un martes a las 06:30h es suplicio. Hacerlo para ver a las sesentonas Ginger Lynn y a Nina Hartley en una cinta de terror de serie z, es un gustazo. «Anything that Moves» no defraudó a la treintena de pajeros y pajeras reunidos ante la pantalla: en lo que podría ser una película perdida del John Waters de 1972, aquello es pura psicotronía repleta de sexo e higadillos, con un protagonista que, tal como promete el título, se folla todo lo que se mueve. A Sitges uno viene a ver material como éste: 11/10.
PD. Por si te lo estabas preguntando, Ginger sale follando (simuladamente) y muestra culo y tetas, mientras que Nina se hace un dedillo (simulado) y se le ve una teta.
«Honey Bunch»
Hitchcockiano thriller ambientado en el clásico centro de rehabilitación situado en medio de la nada donde, como pronto comprobará la protagonista, hay gato encerrado. No por ser un planteamiento mil veces visto, se disfruta menos si, como es el caso de «Honey Bunch», tiene los buenos mimbres de «Honey Bunch». Se lleva un sólido 7,5/10.
«The Plague»
De ésta no te hablé en el anterior post por que no la tenía prevista. Pero a la salida de «Honey Bunch» me vi con 5 horas de día nublado por delante hasta la siguiente sesión, así que retorné a la penumbra. «The Plague» está ambientada en un campus deportivo veraniego para chavales de 12-13 años donde uno de ellos, un personaje de cuidado, sufre de bullying ¿justificado? Joel Edgerton es el único adulto que aparece -5 minutos sumando todas sus escenas- en una cinta donde todos los infantes bordan el papel de niño gilipollas. Muy buena, se merece este 8/10.
«If I Had Legs, I’d Kick You»
«Si pudiera te patearía» es una cinta estupenda. Parcialmente enamorado de Rose Byrne desde siempre, su caída -moderada- al abismo como madre y psicóloga superadísima, bañada en ácido humor, es muy disfrutable. Además, desde que vi «The Florida Project» soy muy fan de la fauna que puebla -y trabaja en- los moteles. Lo que no entiendo qué pinta en la programación de un festival de cine fantástico, no le veo ningún ingrediente de Sitges (¿quizás el momento sonda?). En cualquier caso, es otro 8/10.
«No Other Choice»
Ten en cuenta que a esas alturas, quinta película del día, ya estaba hasta las pelotas de todo. Así que si hubiese visto la comedia de Park Chan-wook en otras circunstancias, posiblemente la valoraría de otra forma. Tiene sus momentos, de ahí mi 7/10, pero, en conjunto, del autor de la mítica «Old Boy» esperaba algo mejor.