A dos días de Woodstock ’94, Porno for Pyros estaba programado para actuar en el segundo día del festival. La banda voló a Nueva York según lo previsto, con intención de llegar con algo de margen, pero Perry Farrell no apareció en el aeropuerto ni tomó el vuelo. Atravesaba un periodo de fuerte adicción y, durante los dos días siguientes, siguió sin dar señales. Finalmente descubrieron que estaba en San Francisco, completamente desubicado y sin saber él mismo cómo había llegado allí. Los managers entraron en pánico ante la posibilidad de demandas, la pérdida del lugar en el cartel y un nuevo golpe para una banda ya frágil. Mientras tanto, el resto del grupo ya estaba en el festival, entregado a sus propios excesos.

Tras localizarlo, consiguieron una limusina para llevarlo al aeropuerto y tuvieron que pagar un vuelo especial desde San Francisco a Nueva York, con un coste estimado entre diez y veinte mil dólares. Perry aterrizó sobre las tres de la madrugada y, acto seguido, alquilaron un helicóptero para trasladarlo a la zona del festival bajo una lluvia constante. Woodstock ’94 era un auténtico lodazal; Perry llevaba cinco días seguidos drogado y Peter tampoco estaba en mejor estado. Para el show decidieron alquilar trajes de diseño, una especie de Gatsby en ácido: un zoot suit verde y amarillo para Martyn y uno morado fluorescente para Perry. Jamás los devolvieron, generando otro coste elevado por la fianza.
Todo aquello desembocó en una de las peores actuaciones de su carrera. Aunque las imágenes del evento puedan transmitir la grandilocuencia del festival, se percibe la tensión entre los miembros y el agotamiento de Perry, que proyectaba una energía completamente negativa. Además, incluyeron en el set canciones nuevas del próximo álbum, aún sin terminar ni ensayar adecuadamente. Hubo algún destello aislado de brillantez, pero la mayor parte de la actuación muestra a una banda que debería estar en su punto más alto y, sin embargo, estaba dejando escapar el momento. A día de hoy, aquel concierto permanece como un episodio emblemático del descontrol de la época y del frágil estado en que se encontraba el grupo.
