El viernes 12 de septiembre de 2025 quedará grabado para siempre en la memoria de muchos fans de la banda de Abingdon, ya sea por haberlo conseguido todo o por quedarse con nada. Ese día fue el elegido para la adquisición de entradas para las distintas fechas de sus selectos conciertos en Europa, mediante un sistema que, en teoría, protege y blinda la reventa, pero que en la práctica desespera y agota la paciencia del fan/consumidor.

El proceso previo —registro + SMS + email + confirmación + espera del sorteo + email con código específico + asignación de ciudad— ya hacía presagiar que la venta no sería menos intrincada. Hay videojuegos que ponen más fácil llegar a la pantalla final y vencer al dragón.
Llegado el día «X», se activó otro laberinto: precola de espera + acceso mediante enlace específico + verificación de humanidad + email + código + cola virtual + acceso con el código numérico recibido previamente para poder seleccionar fecha y entradas. Aquí muchos fans pensaron que ya lo tenían todo, pero la página, caprichosa, entró en modo «repeat» y los devolvía al inicio del proceso sin permitir finalizar la compra. La experiencia se convirtió en una especie de torneo deportivo, donde podías caer humillado en la final.
Así son las cosas en esta era globalizada. Aunque, siguiendo el símil deportivo, queda la repesca: habrá una nueva oportunidad con las entradas que los «fans» compraron en modo incontinente y que devolverán a la página oficial de preventa, generando otro día de colas virtuales y otro «todo» o «nada».

Recordemos los primeros pasos de la banda en la ciudad condal, cuando todo era más inocente y uno podía decidir la misma tarde si le apetecía ver un grupo en directo antes de irse a dormir.

Sala Zeleste. 25 de noviembre de 1993. Teloneros de James. Set corto e intenso. La banda lucía pelo largo y actitud introspectiva, con un Thom Yorke de pelo oxigenado y muy activo. Despacharon «Creep» rápidamente, sin ser conscientes de la trascendencia que tendría ese tema, todo envuelto en una espesa capa de distorsión noise.
Sala Zeleste 2. 18 de noviembre de 1995. Curiosamente, esta gira parece representar un agujero negro en la historia visible de la banda: apenas hay referencias en la red, como si existiera un salto espacio-temporal hacia 1997, el año de su consagración. Lo cierto es que, analizado treinta años después, ese concierto ya mostraba que la banda estaba dispuesta a cruzar una nueva puerta. Aunque el concepto básico de banda de guitarras predominaba, era evidente que estaban preparando una escapada hacia adelante..

Una puta vergüenza lo que ha pasado, han querido ir de dignos y justos para tener a los fans en vilo, no conseguir entrada teniendo turno e, inmediatamente, estar ya la reventa por más de 300 pavos… Y subiendo!!!
Que les jodan..
Bueno, parece que el tema reventa es imparable, independientemente del método de compra, que a su vez fue infernal o lotería para los fans
Con el sistema Dice, que sólo te permite acceder a la entrada el mismo día del show o algo parecido, sí que se arregla bastante la reventa, ¿no?
Si y no, ya que previamente puedes traspasar la entrada a quien quieras. Por la aplicación al mismo precio, pero fuera de ella puedes hacer que el comprador te haga un Bizum extra.