28 de octubre de 2025: La extinción de la llama que encendió la gasolina que provocó una explosión que grabó en las paredes: REFUSED ARE FUCKING DEAD.
Un telón de fondo con un mensaje claro:
UMEA
HARDCORE
REFUSED
1995-2025
Esta vez lo dicen en serio y esta vezs sí, se acabó. Se acabó y por todo lo alto. El quinteto de Umea ahora reconvertido en cuarteto dijo adiós, después de más de una década desde su comeback y con aires de dejar un legado bien atado, con una gira de despedida festiva y reivindicativa, como son ellos pero en su mejor versión posible. Cerrar el círculo como merece la banda. Los echaremos de menos, ¡claro! y aún así aplaudimos la decisión. Ya lo cantaba Neil: es mejor arder que apagarse.
Lo primero que me sorpredió del concierto fue que a las 7.40 am sonaran en Catalunya Radio a modo de anuncio del concierto: «con entradas aún disponibles». Sorprendente para una banda tan icónica, tan trascendental. Una vez en la sala, 3/4 de entrada. A nivel pesonal, mucho mejor, con espacio para armar unos buenos mosh y bailes asalvajados.
No fue demasiada sorpresa constatar que el show estaría enfocado a ese disco que no debería faltar en ninguan discoteca: The Shape of Punk to Come. El cartel de la gira ya tenía impresa la carátula de ese álbum, el título incluia el nombre de uno de sus temas. Así, 11 de los 18 temas que tocaron estaban incluidos en el disco o formaban parte de EPs que lo satelitaban.
Tanto es así que arrancaron con Poetry written in gasoline (The New Noise Theology E.P.) y, aunque el tema es guapísimo, a mi me hizo levantar la ceja…faltaba algo de potencia, algo intangible que me hizo presagiar lo peor. Nada más lejos de la realidad: The Shape of Punk To Come y Refused Party Program actuaron como la mecha que haría explotar todo. De a poco y sin saber cómo, Refused nos lanzaron al circo a pelear con tigres, leones, búfalos… El baile salvaje había comenzado y ya no iba a parar.



La maquinaria no paraba: REV001, Summerholidays vs Punkroutine hicieron estallar los cimientos de Razz. Unos cimientos que se fundirian en The Deadly Rhythm con un apoteósico excerpt de Rainning Blood de Slayer (tengo que confesar que no me lo esperaraba..). A estas alturas todo el mundo estaba ya entregado y con razón. Todo fue una celebración, los speeches de Dennis Lyxzén cargados de significado político, emocionados y auténticos se enlazaban con jocosos comentarios acerca de la pretenciosidad, las fancy shirts y otras derivas que han acontecido a los suecos durante su carrera. Everlasting representó el punto más lejano ‘A’, el hardcore old school de sus inicios, hasta Economy of Death punto ‘B’ y destino de su último LP War Music. Todo encaja y todo funciona así es cuando la celebración es sincera y Refused se lo pasan de la hóstia encima de los escenarios.
Exhaustos tras largas batallas le comenté a mi amigo, cuando suene New Noise, morimos. A los pocos segundos la intro ya legendaria de este himno empezó a reptar entre la gente levantando la temperatura y sacando fuerzas, de dónde ya quedaban pocas, para bailar desbocados al son y ritmo de la revolución.
Dificil seguir después de eso, pero aún así Tannhauser/Derivé logró mantener el nivel para despedir a la banda que volvería con un bis de un par más de temas cerrando su aventura en Barcelona con Coup d’état, dejándonos ir con la satisfacción de haber bailado por última vez con una de las bandas más jodidamente necesarias de este planeta.
Puede que estén muertos pero el camino hasta la tumba ha sido la puta hóstia!