Estuve pensando seriamente si escribir esto o no. Quién necesita otra ración de «all hails» a Robe o Jorge? Nadie. Pero aún así creo necesario una sesión de diván catártico. No voy a hablar de discos o temas imprescindibles, cada uno tendrá el suyo y si no es un buen día para empezar a indagar. Abajo encontraréis mi disco preferido de Extremo e Ilegales, si te piace, nos comentas los tuyos.
Dentro chapa.


Cuando muere una super estrella de cualquier ámbito aparacen como setas legiones de seguidores que habían estado ocultos mientras el célebre seguía vivo y coleando,en su muerte todo el mundo quiere salir en la foto. Y está bien, es la mierda de mundo en el que vivimos, allá cada uno con sus maneras de sentirse alguien en este pozo de desolación llamado mundo.
El miércoles Jorge Ilegal aparecía en (algunos) medios a causa de su fallecimiento, no me soprendió que le dieran poca tribuna o ninguna, da igual. Seguramente se hubiera cagado en toda la parafernalia; cuándo el jueves nos despertamos con la notícia de la muerte de Robe eso si que fué harina de otro costal máxima exposición y, de refilón, Jorge volvió a aparecer y probablemente a Robe también se hubiera despachado a gusto ante tal avalancha de adulación. Y aun así ambos merecen ser recordados.
Siempre me ha alucinado la gente que estando en los límites de sociedad, arando el campo de las adicciones, muestren una intelectualidad verdadera, una cultura basta y desprecio por la sociedad mezquina en la que vivimos. Amobes eran de esta casta además de libres, de los de verdad. Quizás sea por eso, también, que estos genios se refugien en las drogas. Pero lo importante es que tanto uno como otro han creado obras que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida y, si han impactado durante la adolescencia, ese impacto es más profundo aún. La muerte es una cagada, una putada y, pienso, como puede ser que afecte la muerte de alguien que ni conoces, bueno, quizás sea por qué lo que se llora es la muerte de una parte vital, no por la persona (que quizás también) si no más bien por las emociones ligadas a ese personaje a las vivencias a las que nos ató a u a época, con su música, que no volverá. Una máquina del tiempo que, dicho sea de paso, también a pasado a formar parte del mercantilismo más exhacerbado, melancolía sells, and everyone is buying. Adiós, madalena, adiós.
Pero queda lo bueno, rememorar las épocas que vivimos, disfrutar y transmitir aquello con lo que nos emocionamos, rabiamos, saltamos, gritamos y vivimos.
No soy demasiado de sentirme raro por la muerte de los ídolos pero estos y David Lynch reconozco que me han tocado algo más. Ya sabéis, saber vivir es ir hacia la muerte alegre y despreocupado como si fueras al entierro de otro.
Hoy las ratas pinchamos y retozamos con «Caballero andante (¡¡¡No me dejéis así!!!)» y «El Norte está lleno de frío» o «Eres una Puta» sacados de mis discos favoritos: Rock Trangresivo y Todos están Muertos.
Jorge & Robe, Robe & Jotge respect.
«Pero queda lo bueno, rememorar las épocas que vivimos, disfrutar y transmitir aquello con lo que nos emocionamos, rabiamos, saltamos, gritamos y vivimos.» Gran reflexión, porque fue así, y tristemente ya no será así. Tuvimos la suerte de vivir una época increíble, aunque no sabíamos que iba a ser tan increíble… Estoy viendo de nuevo «Mi vida entre las hormigas»… Qué menos …
Gracias, Eduardo! Eso es, vivimos una época explosiva y, dentro del fuego, no nos dimos cuenta de la magnitud. Pues voy a recuperar «Mi vida entre las hormigas». Hay que reivindicar a los Ilegales!