La leyenda de Newtownards ha vuelto, esta vez en solitario, pero rodeado de amigos que le arropan en éste nuevo álbum: Phil Collen, Charlkie Starr, Doug Aldrich y Darren Holden todo esto producido por el ex-Buckcherry Keith Nelson. Buen rooster para un plástico que seguro nos invita a escuchar el crepitar de la aguja sobre el plástico mientras quemamos garganta con un buen wiskey (irlandés, por supuesto) y le enseñamos el middle finger a la vida.
Y qué podemos esperar del ol’Ricky? Honestidad. Cierto confort en sus composiciones. Melodías cuidadas, agresividad contenida y esa voz, esa voz que hace sentirte en casa. Es necesario éste nuevo disco del alma matter de The Almighty? No. Y no por ello lo dejaremos pasar. Vamos a por la Raw Review: Ricky, spin that shit.
Fire & Vengeance: Thin Lizzy o Black Star Riders: el tema que abre el disco es un camino que lleva a transitar los sonidos de estas bandas en las que milita o ha militado Warwick. En mi opinión, error. Ricky tiene más que ofrecer que autoversionarse y versionar proyectos que ya tienen su espacio. Resulta catchy por su estribillo y su melodía que te hace pensar que ya conoces el tema. Me resulta poco interesante. En el solo project queremos más de ese Ricky contemplativo, oscuro y real.
Hellbent & Heaven Sent arranca con más punch, alejándose de los caminos conocidos, más punk,más actitud. Seguimos por senderos conocidos pero algo más inspirados, elevando un poco el interés. Doug Aldrich es el invitado en este tema pero, sinceramente, su aportación queda un poco licuada en un tema sin demasiada pena ni gloria. Tiene un regusto New Model Army pero en conjunto, resulta un poco flat.
Seek Zen Destroy cuenta con un tal Phil Collen que te engancha desde el primer riff (ultra cool, pegadizo y vacilón) un rasgado que si lo pillan Daft Punk te hace un hitazo instantáneo. Cargado de un aire ochentero y un groove guapísimo , aquí empezamos a tener material que vale la pena, por aquí y así sí. De momento, el tema que más me gusta, y te diria que me flipa bastante.
When The King Falls, RW se adentra de lleno en su mandanga en solitario, recordando las baladas tristes y oscuras del, por ejemplo, Belfast Confetti. Melancolia, buen gusto, una melodia preciosa para otro acierto. Este tema y el anterior son los ejemplos de lo que espero de los discos en solitario. Quizás no tengan demasiado que ver el When King Falls con éste, pero funcionan. Ah! Charlie Starr aporta su flow a la guitarra, smooth, baby, smooth.
You Just Lie, sigue en senda ascendente: oscuridad, buenos riffs, tema con personalidad, unos teclados escondidos que le dan un rollo guapísimo. Quizás el estribillo necesitaria una pensada más pero el cambio de oscuridad inicial a la luminosidad está bastante conseguida. Y si, aquí hay cierta traza almightiana ( sobretodo de su época post Just add life ) pero no resutla problemático hay bastante más inspiración que en aquellos lejanos temas.
The Angel’s Share enlaza con When the King Falls. Nuevo medio tiempo cargado de looking back. Pero que coño, que bien se le da a Ricky esta mierda. SIempre lo he tenido por un tipo honesto con cierta niebla espiritual y mirada triste: bien, su alma aparece en este tipo de composiciones.
Last Chance to Dance y seguimos en buena linea, más Black Star Riders si se quiere pero de nuevo con buen riff, buen estribillo. Manufacturas Warwick da con la tecla para otro tema que sin ser brillante funciona muy, pero que muy bien. De mis temas favoritas hasta el momento. Seguimos?

Sweet Country Down es el canto de amor de Ricky y el cantautor Darren Holden por Irlanda. Folk, sentimiento, un hammond delicioso. Sencillez, armonía y melodía. No por ser un tema un poco trillado en su lírica (el eterno regreso) desmerece la composición.
Tumbleweed Town se desarrolla en un mántrico galopar con dejes Sisters Of Mercy que despega en el estribillo rasgando las oscuras cortinas de terciopelo negro dejando entrar haces de luz en la sombria composición. Destacadísimo tema del álbum sin duda. Cuento tres o cuatro temas grandes en el álbum. Nada mal!
If You Think Your Country Needs You… con una intro pesada y de nuevo poco esperanzadora. Lentitud, afiladas guitarras cuando quiere destripar, pesadas cuando quiere dar ambiente de desolación. Otro de los temas más inspirados sin duda. Mantiene el tempo de manera magistral y, encima, el estribillo es más que resultón para unl desarrollo totalmente equilibrado. Será porqué veo prentesco al totémico Bandages Knees? Puede ser pero éste último corte es probablemente la mejor composición de ésta colección de rolas.
Say yes, RIcky! Reconozco que llegué al álbum a expensas de un toque de atención de nuestro Cult Leader. Arrastrando los pies lo pinché y superados, los dos temas iniciales que realmente me parecen flojos o sin demasiado interés, debo reconocer que el disco va de menos a más. Cuando Warwick es él mismo es cuando esto funciona: 8 de las 10 canciones aportan, de estas ocho cinco están realmente bien. Así que dale cancha a Ricky, él se lo merece, y tú, también!.