En 1985, en pleno dominio de la música dance y el hair metal, nació en Los Ángeles el Scream Club, un espacio inspirado en la escena goth que funcionó como semillero de la futura escena alternativa de la ciudad. Reunía a músicos que no encajaban en los moldes comerciales y a un público ávido de propuestas diferentes.

Jane’s Addiction ya había tocado en otros lugares, pero fue en Scream donde encontró a su verdadero público, actuando como banda residente durante 1987. Si alguna banda cancelaba, los promotores los llamaban para reemplazarla. Su leyenda comenzó a fraguar desde la primera noche, cuando alguien lanzó un cóctel molotov a la entrada, generando un halo de peligrosidad que acompañaría sus actuaciones.

Scream cambió de sede en varias ocasiones, pero siempre mantuvo su esencia. En una de sus ubicaciones más emblemáticas, una escalera empinada y oscura conducía al sótano, apodado “el descenso al infierno”. El interior estaba decorado con cadenas, calaveras y pintura fosforescente, reflejando la influencia gótica, punk y alternativa.
Con un claro espíritu contracultural, el club apostó por artistas que no encajaban en los géneros dominantes, como Fishbone, fIREHOSE, Nick Cave & The Bad Seeds, The Hangmen, Rock City Angels, L.A. Guns, Human Drama o Tender Fury. De allí surgieron bandas como Red Hot Chili Peppers, Guns N’ Roses y, por supuesto, Jane’s Addiction.
Según Jizzy Pearl, vocalista de Love/Hate, el club alcanzó su máximo esplendor en su sede del Park Plaza Hotel, con una atmósfera espeluznante y bailarinas entre luces de neón. “Era todo diversión y caos, y todos salían heridos”, recuerda.
La última noche en el Embassy Hotel atrajo a unas 4.000 personas. La importancia del club fue tal que el sello Geffen Records lanzó el álbum Scream (The Compilation), con bandas como Jane’s Addiction, T.S.O.L. y Abecedarians. Además, las escenas de club de la película Less Than Zero (1987) se grabaron allí, representando a la perfección el ambiente, con Red Hot Chili Peppers actuando en el sótano.
Paradójicamente, el éxito de las bandas contribuyó al declive del club. Guns N’ Roses firmó con Geffen y Jane’s Addiction con Warner, aunque el videoclip de Mountain Song de estos últimos incluye imágenes en vivo de Scream como homenaje. Con el auge del grunge en Seattle, la atención de la industria se desplazó hacia el norte, y el club perdió el protagonismo que tenía como referente, hasta acabar desapareciendo.