Según el traductor de Google, la expresión «What of Now» vendría a significar «Qué hay del ahora», «Qué pasa con el presente» o, simplificando, «y ahora qué». Y precisamente eso me pregunto yo, ¿y ahora qué? Después de un trabajo irregular como el que acaban de sacar, su primer LP, ¿qué futuro les espera a The Band Feel?
Les deseo lo mejor, por supuesto. Mi confianza en ellos, en todas las alegrías que nos pueden dar en el futuro, sigue intacta. Y es que sus EPs previos -«The Band Feel» (2024) e «Into the Sun» (2025)- son increíbles, un manjar para los classic rockeros, y estoy seguro de que en directo son unos hachas.

Tan sólo deben encajar de la mejor manera críticas constructivas como ésta -que segurísimo leeran … por cierto, ¿te puedes creer que ni Google ni Chat GPT han sido capaces de encontrar una review?- y superar el tropezón de «What of Now».
¿Se trata de un álbum globalmente fallido? Sí. ¿Significa eso que no contiene buenas canciones? Para nada. De hecho, la primera media docena de temas me gustan mucho. Siempre con Led Zep en el retrovisor, pero profundizando en su acercamiento al sonido Blind Melon, tonadas como «Thousand Mournings», «Better Days», «Summer Song» o «Stay Around» son estupendas.
Para mi gusto, es partir del séptimo corte, lo que sería la antigua cara B, donde empieza a cojear la criatura. La concatenación de dos insulsos números folk, un bizarro e innecesario pasaje instrumental de 100 segundos, un ladrillazo de 10 minutos, una nueva canción pastoral y ¡otra instrumentral! te sacan del disco.
Durante la escucha de este segmento, me han pasado dos cosas: me he aburrido o, directamente, centrado en otras cosas, me he olvidado de que lo estaba escuchando, lo que no sé que es peor. La colección se cierra con la enorme «Heavy Echo», pero ya es demasiado tarde para la remontada.
¿El porqué del descalabro en esa segunda mitad? El olfato me dice que, ante la presión -externa o autoimpuesta- de lanzar YA su primer larga duración, han terminado incluyendo todo lo que tenían compuesto, el grano y la paja. Quizás ha faltado paciencia o una figura -¿manager?, ¿productor?, no sé como funciona esto- que aconsejara debidamente.
En los recientes y antes citados «The Band Feel» e «Into the Sun», los de (DTF) St. Louis demostraron su capacidad para rockear duro y componer excelentes piezas, así que no creo que el pozo creativo se haya secado repentinamente.
Nos quedaremos con lo bueno -canciones 1 a 6 y 13, un EP con esa selección hubiese sido perfecto- y disculparemos el resto como un error de juventud. Chicos, una sugerencia: haced las maletas, cruzad el charco y curtíos en antros europeos a medio llenar. Todos saldremos ganando.