Servidor daba a The Cardigans por separadísimos, así que enterarme de su show barcelonés, apenas un par de días antes de su celebración, supuso una grata sorpresa.
Respeto toda su trayectoria y soy muy fan de sus dos últimos trabajos, «Long Gone Before Daylight» (2003) y «Super Extra Gravity» (2005), en los que abandonaron definitivamente su característico pop easy listening y algo naïf -en «Gran Turismo» (1998) ya se apreciaban cambios-, y su propuesta se volvió más oscura y orgánica y, hasta cierto punto, se rockerizaron.
El status quo actual de The Cardigans es de poco más que pasatiempos para sus componentes. Su genio creativo y compositor de casi todo el material, el guitarrista Peter Svensson, tras el hiatus de 6 años, no quiso saber nada de la reunión -lleva años ocupado fabricando hits millonarios para One Direction, Ariana Grande y The Weeknd- y, parece mentira pero, sin él, el resto de la banda ni se plantea pisar un estudio, limitando su actividad al directo.
Y vaya, desde que decidieron volver a la palestra, en 2012, han dado sólo 66 shows. El grupo de tu barrio ha tocado bastante más. Una media de 5 conciertos por año y, generalmente, en festivales de ámbito nórdico. Está claro que la probabilidad de volver a verles por estas latitudes es, cuanto menos, remota.
Así que, a pesar de los pesares -el concierto estaba programado dentro de un festival pijo, con el consiguiente sobreprecio de la entrada, y encima había una triste coincidencia con el recital de Corrosion of Conformity en Razz 2-, debía presentar mis respetos a Nina Persson y compañía.

La compañía no era grata -mucha pareja de mediana edad, copa de vino en mano, y un ambiente más de «evento» de la Costa Brava que de concierto de RN’R-, pero supe focalizar en lo que sucedía encima del escenario y enseguida sintonicé con los suecos.
La estructura del repertorio fue curiosa, pero efectiva. Apertura, a modo de calentamiento, con tres rescates de su repertorio más añejo y bisoño (la algo bizarra «Your New Cuckoo», «Sick and Tired» y «Rise & Shine», con su aire, para mi disgusto y para deleite de las parejitas, 100% Smiths), para encadenar, agárrate los machos, hasta 5 piezas de «Long Gone Before Daylight», su -nosotros lo sabemos, ellos lo saben- mejor disco. Señora, baje el móvil. Señor, calle un poco, ¡que empieza lo bueno!

Tenía muchísimas ganas de catar en directo favoritas de ese plástico como «Communication», «For What It’s Worth» o «Live and Learn», temas ya de por sí superlativos en estudio que, efectivamente, todavía ganaron más enteros en vivo. Supongo que el fugado Svensson aportaría un plus superior -por algo las canciones son suyas-, pero su reemplazo, el estiloso Oskar Humlebo, le da el fuego guitarrero necesario.
Pronto caería la sexta gema de «Long Gone…», la mayestática «Feathers & Down», pero antes, a modo de paréntesis, sus dos grandes éxitos de ascensor: «Carnival» y esa celebérrima «Lovefool» que tanto sonó en nuestra adolescencia.

A partir de ese punto, clásicos noventeros como la hipnótica «Erase/Rewind» o su popular cover de «Burning Down the House» de Talking Heads que perpetraron junto al Tigre de Gales, la única concesión a «Super Extra Gravity» -una «I Need Some Fine Wine and You Need To Be Nicer» donde bordearon el hard rock y donde Nina le dio buena candela al cowbell- y final de fiesta con la celebrada «My Favourite Game» y su riff de juguete. ¿He dicho final?
No, aún quedaba algo: un minutillo con The Cardigans masacrando a los pijos a base de «Sweet Leaf» de Black Sabbath. Veo que otras fechas de la gira también se están atreviendo con «Iron Man». Supongo que entrevieron que eso hubiese sido too much para el público «boutique» de la velada.
Hora y 10 -un par de temas más de «Super Extra Gravity» hubiese sido lo suyo-, banda compacta que suena realmente bien -mención especial a Magnus Sveningsonn, su metalhead bajista- y una Nina que, impecable a la voz, tatuada y soltando dos fucks por minuto, es toda una jefa. Balance más que positivo para un martes noche de (pre) verano.
¡Qué envidia ! .Seguramentr habría elegido COC pero aún así .
A The Cardigans no le hice caso en su momento pero hace un par de años me puse con el Communion y me ganaron .
Ese disco es fantástico .
Puñales, gracias por tu comentario.
Supongo que te refieres al disco «Long Gone Before Daylight», donde está la canción «Communication». Ese disco mola mucho. Y el siguiente, con el que se despidieron, «Super Extra Gravity», no está nada mal.
El dilema con COC fue duro, pero creo que acerté. En cualquier caso, varios SPDers acudieron a su show, asi que pronto leeremos su crónica.