Los pronósticos se cumplieron y, desde hace unos días, ya soy el afortunado titular de una Unlimited Card de Cinesa. Por una módica cantidad mensual que yo no pago -por algo era un regalo/mandato de cumpleaños-, puedo ver todas las pelis que te de la gana en las salas de esa cadena. Cierto que Cinesa no es precisamente el hogar del cine independiente, pero ahí están todos los estrenos de renombre.
Un chollo al que no entiendo como no está suscrito la mitad de España o, al menos, todo aquel al que le guste ver cine en pantalla grande; y es que, sólo que vayas un par de veces al mes, el bono ya está amortizado. Yo espero ir mucho más que dos veces al mes. Por supuesto, compartiré impresiones.
Round 1:
«Send Help»

Mi tocayo Sam Raimi aparca -¿momentáneamente?- las películas alimenticias de superhéroes, esas que le pagan las facturas, para perpetrar una de sus disfrutables gamberradas. Comedia negra de guerra de sexos protagonizada por jefe y empleada en isla perdida. Ambos son hijos de puta que están como una regadera, así que las traiciones rastreras se suceden una tras otra. Y con Raimi a los controles, la mala baba, escatología y gore descacharrante campan a sus anchas. No deja de ser una chorrada un peldaño por encima del placer culpable, pero con «Send Help» el entretenimiento está servido. 6/10
«28 años después: El Templo de los Huesos»

El final de «28 años después» me pareció el nefasto colofón a una película que, tras un inicio absorvente, cae en barrena en su segunda mitad. Todo hacía presagiar una continuación, rodada simultáneamente, pésima, así que tenía decidido bajarme del barco de la saga. Sin embargo, las sorprendentes críticas positivas -por parte de gente que, como yo, rajó de su predecesora- y el buffet libre que me brinda la Unlimited Card me transportaron al patio de butacas.
¿Y bien? Me pasé todo el minutaje murmurando «sí, sí, sí, sí». Con eso te lo digo todo. «El Templo de los Huesos» es un brutal pseudo spin off -aquí las hordas de infectados tienen un papel secundario- del universo «28 años», puro cine insano trufado con escenas herederas del Tobe Hooper más salvaje que se suceden al son de Duran Duran e Iron Maiden. Olé por Nia DaCosta, savia nueva y freca a la dirección tras dar Danny Boyle un necesario paso al lado. 8,5/10
«Marty Supreme»

En la carrera hacia los Oscar, sigo en el equipo «Una Batalla Tras Otra«, pero si «Marty Supreme» les/nos arrebata alguna que otra estatuilla, tampoco me lamentaré -cosa que sí haré si la chapucera «Sinners» se lleva algún premio gordo-. La cinta protagonizada por Timothée Chalamet, donde encarna a un mamón caradura de los que jode la vida a todo el que le rodea y que es campeón de ping pong en sus ratos libres, es una maravilla.
Cine clásico, película de las de antes, 9 meses en la vida del «gran» Marty Mauser en los que pasa de todo. Un film que habrá hecho suspirar a Scorsese. No le pongo un 10 por su hortera y extemporanea BSO. 9,5/10