No todo iban a ser alegrías con mi Unlimited Card. Tras una buena racha, he encadenado tres fiascos, uno esperado y el resto no tanto. Considera este post como algo preventivo:
«Torrente Presidente»

Leyendo «Como una Moto – La Vida Galopante de John Belushi», biografía del genial cómico, aprendí el concepto «toma el dinero y corre» aplicado a la industria del celuloide.
Corría 1981 y la fama de Belushi todavía era enorme. Pero había un problema: su nueva película, «Continental Divide», era un bodrio infumable y el estudio, Universal, no sabía que hacer con ella. Al final tomaron una decisión radical para intentar recuperar la inversión: estafar a América.
Así, conscientes de que, a la que la empezaran a ver la cinta, público y crítica la destrozarían, lo apostaron todo al primer fin de semana: campaña publicitaria engañosa, estreno en número record de salas, recaudación potente y, el lunes, película al cajón.
Lo de «Torrente Presidente» no es lo mismo, pero algo tiene. Por ejemplo, los pases de prensa ¡han tenido lugar al lunes siguiente del estreno, cuando miles de espectadores ya han pasado por taquilla!. Santiago Segura, intuyendo que el acarnizamiento de la crítica dejaría a la gente en casa, ha querido asegurarse un primer fin de semana millonario. De hecho, trailer, poster y demás parafernalia promocional, todo ha llegado trancurridos tres días tras el estreno.
Con esta táctica, Segura ha alimentado al máximo las expectativas de los fans de la franquicia y ha conseguido llevar a la sala a aquellos que no recordábamos bien lo que era una peli de Torrente. Chapeau por él.
¿Y bien? Humor repetitivo de brocha gordísima sobre todos los «-ismos» y «-fobias» que puedas imaginar, sucesión infinita de cameos -me gustó la naturalidad de Kiko Rivera- y una trama chorra. Lo esperable, vamos. Supongo que ya se perdió hace muchas entregas, pero eché de menos la mugre y el poso de amargura que hacían relativamente atractiva a «Torrente, el Brazo Tonto de la Ley». 5/10
«Amarga Navidad»

Leeréis y/o escucharéis críticas muy elogiosas sobre la último trabajo de Pedro Almodóvar. Y, por lo general, cuentan con un concepto, a modo de elogio, como denominador común: obra de madurez.
Entiendo que Almodóvar, a sus 76 años, tras varios peliculones a sus espaldas, esté de vuelta de todo y le haya apetecido rodar una suerte de autohomenaje con sus filias y fobias como eje central. Y me parece bien, pero «Amarga Navidad» tiene un problema: no sucede nada. No hay trama.
Todo formalmente muy bonito, Barbara Lennie magnética a más no poder, pero esperas, esperas y esperas a que pase algo realmente importante, el «twist» que le dará sentido a la función … y aparecen los títulos de crédito. Nunca pensé que me aburriría tanto viendo una película del manchego.
Por cierto, la aparición estelar de Carmen Machi, digna de «Torrente Presidente». 6/10
«¡La Novia!»

A Maggie Gyllenhaal siempre la recordaremos con cariño por su papel en «The Deuce». Su prostituta que deriva en pionera de la dirección femenina de porno dejó huella en todos los que disfrutamos la increíble serie de HBO.
Son tonterías mías, pero en mi psique tenía sentido: si Maggie -vale, su personaje- dirigía buenas pelis en esa serie, la Maggie de la vida real también debería ser talentosa como directora, ¿no? Además, su efectivo trailer mostraba un cóctel de ingredientes de lo más atractivo: Jessie Buckley, Christian Bale, universo Frankenstein, estética comic, años 30 … todo apuntaba a peliculón.
Y mira tú por donde, aunque el concepto sea interesante (esa conexión Mary Shelley -Novia es original) y la estética esté currada, «¡La Novia!» no funciona. Ni como comedia, ni como musical, ni como película fantástica ni, especialmente, como pseudo-remake de «Bonnie & Clyde».
Personajes secundarios mal definidos y peor interpretados -lo de Penélope Cruz es de traca- y una trama sonrojante, tan previsible y llena de incoherencias en la sucesión de los hechos que roza amateurismo, lastran el buen hacer de Buckley y Bale. Una pena 5/10