Para celebrar el 15º aniversario de la banda y coincidiendo con la publicación en febrero de su primer álbum en directo, Live: Right Here, Right Now, Van Halen decidió ofrecer un concierto sorpresa en el legendario Whisky a Go Go el 3 de marzo de 1993, local en el que no actuaban desde 1978.

El concierto debía mantenerse en absoluto secreto, sin ningún anuncio previo y dirigido únicamente a quien esa noche decidiera pasarse por el club de Sunset Strip. Sin embargo, por la mañana se colocó el nombre de Van Halen en la marquesina, lo que desató el caos: miles de fans llenaron la calle buscando una de las quinientas entradas disponibles.

Además, se llegó a comunicar de forma equivocada que los tickets podían recogerse en el Palladium, lo que provocó que una multitud corriera por Sunset Boulevard, a pesar de la considerable distancia entre ambos recintos. La policía no tardó en intervenir para cortar la circulación en la avenida; helicópteros sobrevolaron la zona y reporteros de distintas cadenas acudieron para captar el momento.
Cuando el show arrancó, el caos seguía reinando en el exterior debido a la enorme expectación, llegando incluso a interrumpirse en alguna ocasión. A pesar de tratarse de una noche especial, el repertorio se basó en el set que venían interpretando durante esa gira, culminando con el clásico de The Who «Won’t Get Fooled Again» y «Jump».
